El primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, ha expresado este viernes su "profundo arrepentimiento" por la participación de noruegos en la detención y deportación de judíos desde el país ocupado por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Foto: Guri Dahl, Scanpix/Statsministerens kontorUno de los temas que ocupó la atención de los medios a fines de enero, fue el 67 avo aniversario de la liberación del campo de exterminio nazi en Auschwitz. El 27 de enero fue designado por la Organización de Naciones Unidas en 2005 como el Día Internacional de Recordación del Holocausto.
Desde nuestra modesta tribuna queremos contribuir a la divulgación de los hechos, que no deben olvidarse, precisamente ahora, cuando en numerosas naciones sus representantes políticos han pedido publicamente perdon a los familiares de las víctimas de tan horroroso crimen.
En Noruega, el Primer Ministro Jens Stoltenberg, durante un discurso en el acto recordatorio, fue enfático al señalar que: "Ha llegado el momento de que reconozcamos que policías y funcionarios noruegos participaron en el arresto y deportación de judíos". "Lamento decir, agregó el Primer Ministro más adelante, que las ideas que llevaron al Holocausto siguen estando muy vivas hoy en día. En todo el mundo vemos que personas y grupos están propagando la intolerancia y el miedo".
Esta es la primera vez que Noruega ha pedido disculpas por la complicidad del país en la deportación y muerte de judíos durante la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial, y es precisamente esto lo que nos preocupa: que se hubieran necesitado casi 70 años para reconocerlo, porque no es para nada arriesgado elucubrar que se necesitarán como mínimo 50 años más para que futuros líderes pidan perdón por los errores que hoy se están cometiendo, en vez de mirarlos ahora mismo de frente y obrar en consecuencia. El miso día 27 de enero, por ejemplo, en las noticias de texto del Canal Estatal de Televisión, la periodista Marit Kolberg informaba que Avinor y autoridades de la aviación civil habrían confirmado tres nuevos aterrizajes en suelo noruego de aviones que la Central de Inteligencia Norteameriana CIA y la empresa de seguridad Blackwater utilizan como cárceles itinerantes para el traslado clandestino de presos, algo que el propio Consejo de Europa califica de ilegal.
ABC noticias agregaba la profesional, confirmó también los tres aterrizajes en los aeropuertos de Sola en Stavanger, Flesland en Bergen y en Gardermoen. Además, no sólo el Parlamento Europeo ha declarado ilegal la actividad de la CIA en este sentido. También Amnistía Internacional ha solicitado anteriormente que Noruega investigue dicho transporte que aparte de ser ilegal conlleva la aplicación de torturas durante el traslado.
El mismo día 27 de enero se informaba desde Guatemala que el día anterior se había realizado un acto histórico en ese país, a saber, el inicio de un proceso judicial por genocidio en contra del dictador, general en retiro y político de derecha, José Efraín Ríos Montt. Los hechos que se le imputan ocurrieron hace casi treinta años, cuando en su calidad de Jefe de Estado y parte del alto mando del ejército guatemalteco, planificó, dirigió, controló y coordinó en los años 1982-83, la implantación de los planes que significaron más de 100 masacres, 1771 muertes de mujeres, hombres, ancianos y niños, 1485 mujeres menores de edad violadas y el desplazamiento forzoso de cerca de 30 mil ciudadanos.
Por muy menor que sea el número de víctimas de este genocidio en relación con el Holocausto no es menos aberrante, merece repudio unánime y amerita castigo ejemplar de los culpables, toda vez que son muchos en América Latina los asesinos, violadores y torturadores, militares y civiles que no han sido juzgados ni han recibido el castigo que se merecen.
Volvemos al Holoausto para explicar algunas cosas. El Holocausto fue el intento de los nazis de acabar con todos los judíos. El asesinato masivo y sistemático empezó poco después de la invasión de la Unión Soviética pr los alemanes, en junio de 1941, aunque la discriminción hacia los judíos había comenzado tras el ascenso al poder de Hitler en 1933. Entre los métodos utilizados estuvieron la asfixia por gas venenoso, los disparos, el ahorcamiento, los golpes, el hambre y los trabajos forzados. Los nazis lograron exterminar a cerca de seis millones de judíos en toda Europa, con la colaboración de diversas naciones.
Debemos aclarar que Genocidio es un término legal, que implica la destrucción de los pilares fundamentales de grupos nacionales. Puede incluir, aunque no necesariamente , la aniquilación física del grupo. Y el Holocausto es la forma más extrema de genocidio. El término hebreo para designar el Holocausto, Shoah, es cada vez más utilizado en otros idiomas, y designa también la obra del realizador francés Claude Lanzmann , uno de los mejores documentales de la historia del cine (más de 9 horas de duración) y el mayor testimonio filmado sobre el Holocausto.
El Holocausto, que toma su nombre del griego que significa "sacrificio por fuego", se realizó basado en la creencia de los alemanes de ser una raza superior e incluyó a gitanos, discapacitados, algunos grupos eslavos como polacos y rusos. Por razones políticas también fueron perseguidos los homosexuales, los testigos de Jehová, los comunistas y los socialistas.
Entre los campos de concentración a que eran destinadas las víctimas se encuentran Treblinka, Bushenwald, Mauthausen, Belzec, Sobibor y Auschwitz. Este último, el más grande construído por los nazis fué liberado por el ejército soviético el 27 de enero de 1945. Recordando la fecha, el Presidente del Congreso Judío Latinoameriano, Jack Terpins, escribió lo siguiente: "La imagen era escalofriante. Los alemanes habían destrozado la mayoría de los depósitos en el campo, pero en los que quedaban encontraron claros reflejos de la crueldad: miles de cadáveres sin cremar y mád de 7 mil kilogramos de cabello humano. Los sobrevivientes que todavía estaban allí, si bien vivos, estaban reducidos a piel y huesos. Un puñado de vidas pudieron ser salvadas de las criminales manos nazis, que ya habían asesinado a más de seis millones de seres hmanos".
Por estas razones poderosas, agregamos nosotros, no podemos permitirnos la espera de cincuenta años para que se juzgue y castigue a los criminales que actúan o incitan crímenes de lesa humanidad como los que a diario se cometen ahora mismo. No queremos que barcos de guerra británicos se dirijan a las Malvinas en un desplazamiento calificado de "rutinario". Porque para los imperios es "rutinario" el asesinato de inocentes con aviones no tripulados, para ellos es rutinaria la tortura en campos de concentración como Guantánamo, es rutinario ver infantes de marina norteamericanos orinando sobre cadáveres, es rutinario que se juzgue al juez Baltasar Garzón por su intento de juzggar los crímenes del franquismo, mientras es también rutinario dejar sin castigo a Baby Doc en Haití y es rutinario mantener encarcelados a cinco patriotas cubanos antiterroristas.
Los culpables del holocausto a que están siendo sometidos diariamente millones de seres humanos en el planeta, y los culpables del holocausto a que está siendo sometida diariamente la madre tierra deben ser juzgados y condenados ahora, antes de que sea demasiado tarde.