Chile. Ex agente de la policía militar acusado del crimen de Camilo Catrillanca fue indemnizado con $21 millones y recibe $900 mil mensuales de pensión de Carabineros

Publicado el

Ambos montos fueron revelados por la propia defensa de Carlos Alarcón, en una audiencia en la que solicitaban revocar la prisión preventiva que pesa en su contra, y que se realizó durante este jueves.

El ex funcionario del GOPE de la comuna de Ercilla, Carlos Alarcón, quien es el principal acusado en el caso que persigue al homicida de Camilo Catrillanca, recibió un pago de $21 millones (25 mil dólares) por parte de Carabineros bajo el concepto de “indemnización” tras ser dado de baja de la institución y ha recibido además, pagos mensuales de $900 mil (1070 dólares), bajo el concepto de “pensión” por parte de la misma institución.

La información fue revelada en la audiencia de este jueves, en la que se revisó la prisión preventiva que pesa sobre el ex uniformado como medida cautelar, y que durante esta jornada el Tribunal Oral de Angol ratificó tras decidir que no había motivos para modificar su régimen cautelar.

En dicha audiencia fue su propia defensa la que reveló que Alarcón viene recibiendo pagos mensuales por parte de Carabineros, además de haber recibido una indemnización de $21 millones luego de que fuera dado de baja tras el homicidio del comunero mapuche.

Estos pagos mensuales corresponden a $856.646, más dinero a sus cargas familiares, esposa e hijos, lo que totaliza casi $900 mil.

La indemnización en tanto, le fue tramitada cuando Alarcón ya era imputado en la causa.

Esto porque Alarcón fue dado de baja de la institución el pasado 18 de noviembre de 2018, y entró a prisión preventiva el 30 de noviembre del mismo año, en la Sexta Comisaría de San Pedro de la Paz.

Sin embargo, fue recién el 8 de abril de 2019 cuando la Dirección de Personas de Carabineros dictaminó dar curso al beneficio, entregando en la práctica, recursos de la institución -que a su vez provienen del Estado- a un imputado por homicidio.

Según pudo advertirse en las redes sociales, son muchos quienes ven en esos dineros «el precio del silencio» del ex agente policial, para no involucrar judicial y políticamente a autoridades superiores del régimen de Piñera en el asesinato del joven mapuche.

EL ASESINATO DE CATRILLANCA

Camilo Catrillanca, de 24 años, fue asesinado el 14 de noviembre de 2018 en la comunidad mapuche de Temucuicui, donde vivía junto a su familia.

El indígena recibió un disparo en la nuca mientras se desplazaba en un tractor con un adolescente de 15 años durante un operativo policial para atrapar a unos supuestos ladrones que habían robado tres vehículos de unas profesoras unos minutos antes.

Las imágenes de la cámara de vídeo que llevaba en el casco uno de los policías que participó en el operativo muestran que Catrillanca permaneció varios minutos inmóvil, recostado en el asiento del tractor después de recibir el impacto de bala del fusil de un carabinero, y que los agentes creían que ya había muerto.

Unos instantes más tarde, un policía se percató de que el mapuche aún respiraba, lo sacaron del tractor y lo introdujeron torpemente a una patrulla para llevarlo a un centro médico. En el hospital de Ercilla no pudieron hacer nada para salvarle la vida.

LOS RESPONSABLES DEL CRIMEN

El autor del disparo con fusil de guerra que mató a Catrillanca es Carlos Alarcón, un sargento del Grupo de Operaciones Especiales (GOPE) de Carabineros que está en prisión preventiva.

La Fiscalía chilena ha solicitado 15 años de cárcel para Alarcón, 10 años y un día por el delito de homicidio simple y otros cinco años por homicidio simple frustrado, esto último por las amenazas contra el menor que acompañaba a Catrillanca el día del asesinato.

Alarcón, que fue apartado de Carabineros, reconoció haber disparado al tractor donde se desplazaban los mapuches porque creyó que eran los supuestos ladrones de los automóviles, aunque subrayó que no tuvo intención de matar a nadie.

Otras siete personas están procesadas por su participación en el homicidio. Raúl Ávila, otro exagente del GOPE que acompañaba a Alarcón en el momento de los disparos, está acusado de haber destruido la tarjeta de memoria de la cámara que portaba en el casco, lo que impidió tener imágenes del momento preciso del homicidio.

IRREGULARIDADES EN EL PROCESO

Un peritaje ordenado por la Fiscalía concluyó que el tractor circulaba por un camino de tierra y dio media vuelta al ver que se aproximaba un furgón blindado de Carabineros del que bajaron Alarcón y Ávila antes de abrir fuego en dirección a Catrillanca y su acompañante.

Los policías dijeron en una primera declaración que habían sido emboscados, que abrieron fuego en respuesta a los disparos que recibieron y que el tractor se había cruzado en el tiroteo.

El peritaje de la Fiscalía, sin embargo, desestimó esa versión y el propio sargento Alarcón admitió que el abogado Cristián Inostroza, también imputado, les indicó que debían entregar una versión falsa de lo ocurrido.

Los altos mandos de Carabineros negaron en un comienzo la existencia de grabaciones del incidente, aunque unas semanas después se difundieron en los medios de comunicación vídeos que desmontaban la versión, hasta entonces oficial, de que se había producido un intercambio de disparos.

Eso le costó el cargo al entonces general director de Carabineros, Hermes Soto, y puso en la picota al ministro del Interior de la época, Andrés Chadwick, al que se acusó de defender la versión del tiroteo pese a que tuvo desde el comienzo la información de que ningún mapuche disparó contra los policías.

(El desconcierto, La Tercera, Canal 13, The Clinic)