Angel Sanhueza en Oslo: El documental "Borgoño" y la memoria frente a los nuevos desafíos en Chile
En una emotiva visita a los estudios de Radio Latin-Amerika, el documentalista chileno Angel Sanhueza, junto a Nolvia Domínguez Sjetne, compartieron los detalles de "Borgoño", un registro histórico sobre el centro de tortura más longevo de la dictadura de Pinochet.
El pasado 2 de diciembre, el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos en Santiago fue el escenario del estreno de "Borgoño. El Cuartel ‘Santa María’ de la Policía Secreta de la dictadura civil y militar" (DINA/CNI). Hoy, su director Angel Sanhueza, residente en Lyon (Francia), se encuentra en Oslo para estrechar lazos con la comunidad chilena y gestionar la llegada de esta pieza fundamental al reconocido Festival HUMAN de Noruega.
Nueve años de "Arqueología contra el Olvido"
El documental es fruto de una investigación de casi una década. Surgió en 2015, cuando Sanhueza presenció cómo la demolición de parte del complejo represivo amenazaba con sepultar la verdad. El Cuartel Borgoño, ubicado en el corazón de Santiago, fue utilizado primero por la DINA y luego por la CNI, convirtiéndose en el sitio de detención y tortura de más larga duración del régimen.
Durante la entrevista en Radio Latin-Amerika, Angel y Nolvia —ambos exiliados que vivieron en carne propia la represión— ofrecieron testimonios conmovedores. Relataron sus experiencias de detención e incomunicación, dotando a la charla de una profundidad humana que traspasó los micrófonos.
"La memoria es frágil", advirtió Sanhueza. "Debemos diferenciar entre el recuerdo individual y la investigación histórica. Mi trabajo busca elevar el recuerdo a la categoría de historia para que el velo de silencio que protegió a este cuartel se levante definitivamente".
Memoria frente a la incertidumbre política
La visita de Sanhueza ocurre en un momento político crucial. Con la reciente victoria electoral del ultraderechista José Antonio Kast, quien asumirá la presidencia de Chile este 11 de marzo tras el mandato de Gabriel Boric, la comunidad chilena en el exterior observa con preocupación el futuro de los derechos humanos.
Para los invitados, el documental es una herramienta de resistencia ante cualquier intento de negacionismo. En un contexto donde se busca banalizar el pasado, "Borgoño" se presenta como un precedente ético, un proyecto autofinanciado que busca educar y validar el sacrificio de quienes resistieron.
Un cierre con sabor a tierra y esperanza
La entrevista concluyó con una carga emotiva difícil de ignorar. Para los chilenos en Noruega, muchos de ellos exiliados que aún cargan con las cicatrices de la dictadura pinochetista, el trabajo de Angel es un bálsamo y un reconocimiento.
El programa cerró con los himnos de dos conjuntos chilenos que definen la identidad de la diáspora: "Vuelvo para vivir" de Illapu, recordando que la memoria siempre encuentra el camino de regreso, e "Hijos de la Tierra" de Los Jaivas, una invitación a recordar que, sin importar la distancia entre Lyon, Oslo o Santiago, pertenecemos a una misma historia que se niega a ser olvidada.
