Con su interpretación profunda y conectada, Luzmila nos llevó a los valles y montañas de su Bolivia natal. Su canto nos hizo sentir el espíritu de los pájaros, el susurro del agua, y el aire puro de las montañas, recordándonos siempre a la Pachamama, la madre tierra.
El público la recibió con aplausos y corazones abiertos a su música, junto a la percusión de Camilo Carabajal, la guitarra de Leo Martinelli y el violín de Alex Musatov, tocando las fibras más profundas del público presente.
Leyenda indígena boliviana
Desde que comenzó a actuar y componer, las canciones de Luzmila Carpio han sido significativas en la lucha por las culturas oprimidas en todo el mundo. La cantante, compositora, productora discográfica y actriz boliviana, de origen quechua, ha difundido los conocimientos y la música de sus ancestros por todo el planeta. Desde pequeña, aprendió la música cotidiana de los pueblos indígenas quechua y aymara, en la región del Altiplano boliviano. Con el tiempo, decidió estudiar más profundamente la cultura andina y comenzó a cantar en quechua en lugar de en español. A medida que su audiencia crecía, Luzmila usaba su música como una forma de protesta contra la dominación occidental sobre los pueblos indígenas.
A través de colaboraciones con músicos de diversos géneros, Luzmila Carpio ha fusionado la música quechua con instrumentaciones modernas. Su nuevo álbum, Inti Watana - El Retorno del Sol, fue elogiado por la crítica y seleccionado entre los mejores álbumes en español de 2023 por Rolling Stone, donde también fue descrita como una de las tres leyendas vivas de la música latinoamericana, nada menos. El álbum está acompañado de un documental de larga duración, que tendrá su estreno mundial en 2024. Luzmila Carpio sigue siendo una figura destacada en su arte y cultura, explorando temas que no solo resuenan con su origen indígena, sino que también son sumamente relevantes para las generaciones jóvenes de hoy: identidad cultural, feminismo, protección ambiental y espiritualidad en una época de constantes cambios.
Luzmila nos deja un afectivo mensaje:
"Me voy muy feliz, con el corazón lleno de este paso en estas tierras sagradas del norte, llevándome la calidez de cada aplauso y cada mirada. Que esta magia que hoy compartimos permanezca en el tiempo."
Gracias a Luzmila y al Festival Oslo World por acercarnos al corazón de los Andes y recordarnos la riqueza y belleza de nuestras raíces.

