«Usando mis memorias» recuperar la cultura de la reparación en la moda
Para romper este ciclo, Sánchez apuesta por el upcycling (suprarreciclaje). Ella rescata piezas textiles e historias olvidadas para otorgarles un nuevo propósito, transformando prendas sin vida aparente en arte para vestir. A diferencia de la donación o el reciclaje convencional, la magia del suprarreciclaje radica en la metamorfosis total de la pieza para dotarla de un valor cultural superior.
«Reciclar es como un poco más simple. Es usar una cosa que ya estaba destinada a la basura. La reparas, la pintas, le pones un poquito de aceite para que recupere su forma y su funcionalidad. El upcycling es cuando tú tomas ese objeto y lo conviertes en otra cosa, le alteras la función, le das nueva vida».
Cuenta Sáchez en entrevista.Colección que evoca la memoria
Su proyecto, EMMARU es ahora su marca y en su última coleccion fusiona su herencia mexicana con influencias del diseño africano para preservar memorias personales y colectivas. El alma de este proyecto nace tras el fallecimiento de su madre; Sánchez heredó prendas de ropa tradicional mexicana y descubrió tesoros llenos de inmenso valor sentimental. Su motivación es clara e inspiradora, “Como yo no quiero regalar, ni tirarla a la basura, ni venderla porque huelen a mi madre... les doy una nueva vida”.
De esa búsqueda surge su colección Wearing my Memories, una creación que terminó de gestarse en Zanzíbar (África). Allí, al observar el profundo significado en las telas y colores de las mujeres locales, Sánchez conectó con su propia raíz en Veracruz, una tierra que alberga la herencia de la diáspora africana y el sincretismo nacido de la esclavitud. Así, la colección trasciende el diseño para convertirse en un relato sobre «la memoria colectiva de la conquista española, de la esclavitud africana y de la sobrevivencia de las culturas».
Reparar el mundo desde el armario
Esta celebración del arte y la memoria surge como una respuesta local y directa a una realidad global devastadora: la industria de la moda rápida —fast fashion—. Maru explica que las marcas masivas y de ropa barata, como las populares Shein o Temu, entre otras, producen colecciones con materiales sintéticos derivados del petróleo, como el poliéster. Estas piezas de bajo costo no solo pierden su forma o color tras pocos lavados, sino que además su fabricación contamina y se produce bajo condiciones de esclavitud de muchas mujeres y niñas. Otro efecto devastador del fast fashion es el ambiental; el planeta sufre las consecuencias de un material imposible de degradar con facilidad. La diseñadora afirma que, en la práctica, la humanidad se viste con plástico puro.
Sánchez expone que la ilusión de donar nuestra ropa usada esconde una cadena destructiva, y las cifras que revela Maru rompen por completo el mito de la caridad textil. Apenas un 8% de esas prendas logra revenderse en las tiendas locales de segunda mano como Fretex o Uff. El inmenso 92% restante emprende un viaje hacia el Sur Global en enormes contenedores. Esta avalancha de tela sepulta paisajes enteros, desde el desierto de Atacama en Chile hasta los ríos en Kenia y las playas de Ghana. La realidad dicta que solo entre un 20% y un 22% encuentra un uso verdadero. Con estos datos sobre la mesa, la conclusión es inevitable, las buenas intenciones de los consumidores del norte terminan por convertirse en la gran pesadilla ambiental del sur.
EMMARU propone otros hábitos de consumo, busca instaurar de nuevo la tradición de arreglar nuestras pertenencias, revalorizar el trabajo manual y despertar la conciencia colectiva con un mensaje claro «que se recupere esa cultura de la reparación».
Toda esta riqueza cultural cobrará vida en un evento multidisciplinario el próximo 13 de abril en el Nordic Black Theatre de Oslo. Más que un simple desfile, la presentación será un encuentro vibrante de mujeres creadoras. El encuentro fusionará las artes plásticas de Lucía Aragón, el cine de Dalia Huerta, música de piano en directo y el ritmo del son jarocho.
Escucha la entrevista a Maru Sánchez y entérate de cómo la moda puede ser un acto que ayuda a salvar y proteger el planeta en el programa de radio y pódcast Ola Verde, dirigido por Mónica Orjuela
