Por Tamima, en la lucha contra el racismo
Hoy, Oslo se ha vestido de duelo y dignidad. Miles de voces se han unido para alzar un grito de dolor, pero también de esperanza. Hemos marchado por Tamima Nibras Juhar, la víctima de un atroz crimen que nos ha sacudido hasta lo más profundo. Su pérdida es un recordatorio brutal de que el odio y el racismo no son un problema del pasado, sino una amenaza real que sigue cobrando vidas en nuestro presente.
El joven acusado de este crimen de odio debe responder ante la justicia, no solo por el asesinato de Tamima, sino por su intento de sembrar el terror en una sociedad que no se dejará doblegar. Porque hoy, en esta manifestación, le hemos dado un rotundo y poderoso no al odio. Hemos demostrado que ante el miedo, respondemos con amor. Ante la división, nos unimos. Ante la injusticia, exigimos equidad y respeto.
Foto: Radio Latin-Amerika.
Nos reunimos para honrar la memoria de Tamima, una mujer que merecía vivir, trabajar y ser libre en un entorno seguro. Y le debemos un juramento: que su muerte no será en vano. Nos comprometemos a seguir luchando por un futuro donde la diversidad sea celebrada, no temida; donde la empatía triunfe sobre la ignorancia y donde el color de nuestra piel o nuestro lugar de origen no determinen nuestra seguridad.
Esta es una lucha constante, un camino en el que debemos avanzar juntos. Porque hoy, por Tamima, nos mantenemos unidos. Nos levantamos y recordamos que el amor, la justicia y la comunidad son las armas más fuertes contra el racismo.
