¡El rugido vikingo tumba a la samba! Haaland liquida a Brasil y mete a Noruega en unos históricos cuartos de final

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El histórico pase a cuartos de final provocó una fiesta sin precedentes en la capital. Alrededor de 100,000 personas tomaron las calles de Oslo y hasta el príncipe se unió al imponente "remo vikingo".

El orgullo nacional y una alegría desbordante se apoderaron de toda Noruega entre la noche del domingo y la madrugada de este lunes. Tras una agónica e histórica victoria frente a Brasil en los octavos de final del Mundial 2026, el país nórdico selló una clasificación inédita que lo coloca, por primera vez en su historia, entre los ocho mejores equipos del planeta.

Un Haaland imperial rescata el sueño mundialista

El trámite del encuentro no fue sencillo. El combinado dirigido por Carlo Ancelotti tomó las riendas desde el inicio del partido y tuvo la oportunidad de oro para abrir el marcador a los 15 minutos mediante un penal; sin embargo, Bruno Guimarães desperdició el cobro, un error que Brasil lamentaría más tarde. Aunque la Canarinha controló el balón y generó las opciones más claras de la primera mitad, se topó con una defensa noruega sumamente ordenada que supo aguantar el vendaval y apostar al contragolpe.

La resistencia escandinava rindió frutos en un cierre de partido de infarto, donde emergió la figura descomunal de Erling Haaland. El implacable delantero del Manchester City castigó un parpadeo de la zaga brasileña al minuto 79 para abrir el marcador. Luego, ya en el tiempo de descuento (90') y con el rival completamente volcado al ataque, el "Androide" volvió a vacunar las redes para firmar un doblete de antología. Con estos dos tantos, Haaland no solo selló el boleto a cuartos, sino que alcanzó las 7 dianas en el certamen, alcanzando a astros como Lionel Messi y Kylian Mbappé en la cima de la tabla de goleadores.

Una marea humana y apoyo real

La celebración concentró a decenas de miles de aficionados que inicialmente vibraron frente a las pantallas gigantes del Municipio de Oslo. Tras el silbatazo final, la euforia creció hasta convertirse en una marea humana de más de 100,000 personas —casi el 10% de la población de la capital— que marchó hacia la explanada del Palacio Real.

La algarabía fue tal que el propio príncipe heredero Haakon se sumó a los festejos recreando el tradicional “remo vikingo”, el enérgico movimiento que emula a las tripulaciones de los drakkar y que se ha convertido en el símbolo de unión entre el equipo y su afición durante esta Copa del Mundo.

El impacto en los medios

La prensa local no tardó en calificar el triunfo de "milagro" y "hazaña". El periódico Dagbladet destacó que lo verdaderamente "impensable" no fue ganarle a Brasil —rival contra el cual Noruega mantiene un sorpresivo invicto histórico—, sino la manera en que los escandinavos le plantaron cara en la posesión del balón. Por su parte, tabloides como VG y Aftenposten celebraron con euforia en sus portadas digitales la despedida del gigante sudamericano.

Mientras las imágenes de la fiesta dan la vuelta al mundo y la euforia se replica en cada rincón del país, la selección dirigida por Ståle Solbakken ya espera con la ilusión intacta a su próximo rival en cuartos de final, que saldrá del vibrante cruce entre México e Inglaterra. ¡El sueño mundialista continúa!

Ver galería de imágenes captadas por los fotógrafos de Radio Latin-Amerika, aquí.