“Nadie me llamó, pero mi corazón se indignó”, acotó en Latina. Sin embargo, mencionó que el Gobierno de Ucrania no entregaba todos los implementos, debido al conflicto y los constantes bombardeos de Rusia.
“Cuando hubo el ataque, nosotros empezamos a sacar a los heridos. En otro pabellón, empezaron los saqueos”, indicó. Asimismo, señaló que tras esta experiencia, nuevamente están reagrupándose para ir a rescatar a más personas.
“Pienso volver para ayudar. Lo que pasa es que han quedado personas. Estamos reagrupándonos un pequeño equipo para ir (...) Ahora se están atacando entre ellos. No hay comida. Ya están comenzando los asaltos. El apoyo viene muy lento. Hay gente que se está quedando en sus casas”, precisó.
Sobre su estancia en Polonia, el joven expresó que “Polonia está apoyando a todos los ucranianos con mucha comida, ropa y un lugar donde dormir”. “Se vive un momento tranquilo y pacífico”, agregó.
Por último, envió un mensaje a su madre que se encuentra en España. “Que la quiero mucho porque es muy importante para mí. Espero verla pronto”, finalizó.
(La República)

