Añade que no solo los suramericanos nacemos con este "don genético"; lo comparten también personas de origen asiático y africano. Esto nos convierte, en muchos casos, en algo que en inglés se conoce como "supertaster", o en español: súper catador, o dicho científicamente, persona con alta sensibilidad gustativa.
Esta Colombiana nos invita a reflexionar sobre por qué no hay más sommeliers o personas de otros orígenes, en la industria del vino en Europa. Y deja esta pregunta abierta al público.
El vino como descubrimiento
Balanta cuenta que su migración a Oslo la llevó a descubrir nuevas aventuras profesionales, y hoy está metida de lleno en el mundo del vino. Ha iniciado estudios para obtener su certificación como sommelier y trabaja en un bar de vinos. Una muestra más de emprendimiento, porque acaba de lanzar su propia newsletter con un nombre bastante provocador: Sour Mouth, que en español sería algo así como "boca agria". El objetivo de su boletín es hablar de vino desde una mirada profesional y creativa, las distintas bebidas y la buena comida, siempre con una historia fascinante detrás.
Para ella, esta es una forma de compartir conocimientos, curiosidades y emociones, sin tecnicismos ni pretensiones. Dar tips, contar un poco de trasfondo y, por supuesto, dice Balanta -, defender con orgullo ese superpoder genético que tenemos los latinos para disfrutar y entender el sabor en toda su complejidad. “Porque el vino también se puede entender desde una lengua que ha probado mango biche, panela… o un mole poblano. Y eso también es cata.”
La pueden seguir a Angelica Balanta y conocer más en Substack como Sour Mouth y también en su página de Facebook con el mismo nombre.

