El sismo, calificado por las autoridades como el de mayor intensidad registrado en el país durante la última década, ha causado colapsos estructurales generalizados, graves daños en infraestructuras y múltiples personas atrapadas bajo los escombros.
El epicentro y la fuerza del impacto
Según los reportes oficiales del Servicio Geológico Colombiano, el fenómeno telúrico alcanzó una magnitud de 7.4 con epicentro localizado en las cercanías del municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad aproximada de 96 kilómetros. Pese a la profundidad, la violencia de las ondas sísmicas se sintió con fuerza en gran parte del territorio nacional, incluyendo a las principales urbes colombianas como la capital, Bogotá, así como Cali, Pereira y Manizales.
En Bogotá, miles de ciudadanos evacuaron de emergencia viviendas y centros de trabajo, invadiendo las vías públicas ante la prolongada e intensa sacudida.
Valle del Cauca y Chocó, entre las zonas más golpeadas
Los departamentos del centro-oeste y suroeste del país sufrieron el mayor impacto. En el Valle del Cauca, la gobernadora Dilian Francisca Toro confirmó decesos en varios municipios, destacando con pesar la pérdida de vidas de menores de edad en Calima El Darién. La infraestructura médica regional también se vio fuertemente comprometida: un tramo del Hospital Universitario de Cali sufrió un colapso, dejando atrapados a pacientes de cuidados intensivos y movilizando a los equipos de rescate.
Por su parte, la capital vallecaucana, Cali, registra decenas de edificaciones destruidas con personas bajo los escombros. En Quibdó, capital del Chocó —departamento donde se ubicó el epicentro—, las autoridades locales dieron cuenta de graves averías en inmuebles y numerosas personas heridas que sobrepasaron rápidamente los servicios de salud iniciales.
La región del Eje Cafetero no fue ajena a la destrucción. En Pereira, una de las zonas urbanas más afectadas, se registraron daños severos en edificaciones e infraestructura clave, incluyendo afectaciones importantes en la cubierta del aeropuerto local.
Respuesta del Gobierno y Estado de Desastre Nacional
Ante la magnitud de la crisis, el presidente Abelardo de la Espriella ordenó la activación inmediata del Comité Nacional para el Manejo de Desastres y anunció su traslado a la zona de emergencia en Pereira para coordinar directamente la atención a los damnificados.
Paralelamente, la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) anunció la declaración del estado de desastre nacional, medida que permitirá movilizar recursos de emergencia, coordinar ayuda internacional y agilizar la llegada de equipos especializados de rescate a los puntos donde aún hay sobrevivientes bajo los escombros.
Con información de: El Tiempo, La Jornada, El Pais.com





