Migrar no es un evento con fecha de caducidad
Si entendemos el hecho de dejar el país como una pérdida, esto significa que obligatoriamente hay que pasar por un duelo. Muchas personas que atraviesan fronteras sufren de ansiedad o depresión y pueden llegar a tocar fondo, pero el gran desafío es que no siempre son conscientes de que lo que están viviendo es, justamente, un sentimiento de pérdida. Para la psicóloga colombiana Sofía Colorado, este proceso no es lineal, sino cíclico. Esto significa que las etapas se repiten y una herida que parecía sanada puede abrirse años después ante el estímulo.



















